Nicola Verlato podría considerarse un Da Vinci de nuestra era ya que, a demás de dominar el arte de la pintura, es músico, escultor y arquitecto.

Sus imágenes están llenas de movimiento y en ocasiones recuerdan a aquellas pinturas clásicas. Aunque el reconoce que su verdadera fuente de inspiración está en los comics, los videojuegos y las nuevas tecnologías.